Una vez suscrita a la plataforma y verificada su identidad, cualquier empresa puede empezar a crear etiquetas digitales para sus productos. Solo hace falta insertar las información nutricional o de composición del producto y ya se puede generar el QR de la etiqueta. Las empresas también pueden ingresar tanta información opcional como deseen, como informes de laboratorio, premios, historial del producto, etc.

Después que haya ingresado todos los datos relevantes, el sistema traduce automáticamente la información nutricional o de composición de la etiqueta digital a los 24 idiomas oficiales de la UE. Los textos libres y información extra que ingrese el usuario no serán traducidos automáticamente, pero pueden ser traducidos de modo manual por el usuario a los idiomas que desee.

Por último, se guardan los datos y se genera el código QR único de este producto.